Una ojeada al papel del ilustrador en la LIJ

(Silvia Luz Alvarado Ramírez)

Silvia Luz Alvarado

“En este domingo de lluvia solo se antoja leer, mañana me preocuparé por empezar lo que me está dando vueltas y me tiene paralizada de angustia.

¡Como cuesta algunos días ilustrar!

Si tan solo lo que se tiene en mente se pasara al papel como por telepatía. Y luego, me acuerdo de los atinados imprevistos que todo lo cambian para bien y hacen, de lo que no está en nuestras manos, un diálogo con lo que ya está en nuestro entendimiento, me parece que esa distancia entre lo que se quiere y lo que dispone el destino es donde está la realidad de lo que hacemos. Quien sabe, entonces, si el artista transforma el arte o el arte nos va transformando”.

Fragmento de uno de los correos que escribí a Antonio Santos: español, ilustrador, poeta, escritor, columnista, pintor, escultor, y, ah!, domador de pulgas. Un artista en todos sentidos.

Imagen Dulce y Bella Mariposa

En este proceso de quien narra con imágenes, presiento, que conforme se avanza a través de los años y la creación, el trabajo se va haciendo más íntimo y decantado.

Cuando inicié mi trabajo de ilustrar para la LIJ, hace más de tres décadas, eran pocos los libros ilustrados en las librerías mexicanas y menos las publicaciones hechas en el país. Durante varios años la totalidad de los ilustradores de México podían resumirse en un catálogo pequeño.

Era aquella época en que uno se encontraba con la discusión entre si la ilustración era un distractor o no para la lectura y, peor aún, un obstáculo para la imaginación del niño al plasmar imágenes preconcebidas del texto. No era fácil, entonces, debatir este sentimiento general hacia la ilustración porque los que nos dedicábamos a ella, incluso los editores de la LIJ, aún desconocíamos las dimensiones que alcanzaría.

Lo que no estaba en discusión, era el incremento de ventas en libros ilustrados para niños, estimulado por grupos creciente de promotores, investigadores y apoyos gubernamentales, así como del interés de pequeñas editoriales en hacer bellos libros.

De ser, en un inicio, la ilustración sólo un elemento visual-estético en las publicaciones de la LIJ, pasó a ser experimentación, apertura y narración complementaria e independiente con el texto. Ahora, ambos, han enriquecido el dialogo  aún en los libros para adultos.

Sin duda mucho de esto se lo debemos a la aparición del libro álbum con autores como Anthony Browne, Isol, Wolf Erlbruch, Simon James, Maurice Sendak, Antonio Santos, Elena Odriosola, y muchos más que ustedes bien conocen.

Hoy en día la  LIJ se comunica a distintos niveles de comprensión, lo que los lectores más pequeños reciben de manera natural.

¿Cómo es que esto sucede?

Es a través del estado atento de conciencia en el pequeño gran lector, que parece absorberlo todo y de manera rápida, ya que no pasa por la razón sino que va vinculando a la experiencia y el sentimiento, lo que hace posible que la lectura de la LIJ use otros canales, tanto físicos como la visión atenta y sin prisas que requiere la narración iconográfica, como los inconscientes que se relacionan con la comunicación no verbal y que a diario intercambiamos.

Me refiero al envío y recepción de mensajes sin palabras que se da a través de los indicios, gestos y signos. Gestos como el lenguaje corporal, posturas, expresiones faciales, ropa, peinado, arquitectura, símbolos o conductas que, tal como en la vida real, los personajes iconográficos nos comunican.

Entonces, si consideramos que la comunicación no verbal surge antes de la evolución del lenguaje vemos que es esta comunicación inmediata, natural y universal la que, por ejemplo, en los libros ilustrados sin palabras, abre a culturas distintas la comprensión e identificación para quien los lee.

En la LIJ se entretejen: el conocimiento con el sentimiento, la razón con el inconsciente, el texto con la ilustración, lo complejo con lo claro, lo alegre con lo inevitable, la fantasía con lo cotidiano. Y el éxito de su comunicación depende del funcionamiento correcto y adecuado de todos los componentes que intervienen en la narración. Es por esto que la lectura de la LIJ es un arte que se aprende y disfruta en la medida en que el creador y el lector abren nuevas opciones de entendimiento y ponen en práctica diferentes recursos.

El lanzamiento de la revista electrónica LIJ Ibero, oportuna y necesaria, construye desde México una ventana internacional que muestra el arte de la LIJ cada vez más retador en su entendimiento y creación, donde comprometidos actores, instituciones y organizaciones están presentes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s