Entrevista a Juan Palomino: Parte 2

(Cutzi L. M. Quezada)

Les presentamos la segunda parte de la entrevista a Juan Palomino galardonado con el Premio Internacional de Ilustración en Bolonia- Fundación SM 2016. Esta vez nos comparte su experiencia como autor-ilustrador de su próximo libro álbum, y reflexiona acerca del papel de la imagen y del trabajo en equipo en la producción de los libros álbumes. Además, nos comentó su opinión sobre los cambios entre generaciones de ilustradores en México.

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LIJ-Ibero: ¿Cómo estás viviendo la creación de tu nuevo libro álbum como autor único, ya sin la intervención de un escritor? ¿Cómo estás experimentando la relación imagen-texto característica del libro álbum?

JP: Me da mucha emoción y perplejidad, como eso que produce mirar el abismo, porque creo que el libro álbum es un género bastante reciente y lleno de posibilidades; no sólo en el mundo de la literatura infantil sino como un medio de expresión que puede fácilmente, y lo está haciendo, rebasar sus límites.

Enfrento el libro álbum que estoy haciendo humildemente; sé que no estoy explotando totalmente las posibilidades del libro álbum, pero me ha gustado mucho la forma en que la imagen dialoga y contrasta todo el tiempo con el texto. No sé si lo hice bien, pero en este nuevo libro es indispensable la imagen para entender la narrativa. Es un libro narrado en sentido inverso y desde lo que no pasó. El texto todo el tiempo está diciendo algo que sí y la imagen algo que no, entonces, el lector debe construir su visión. El fondo del libro está en ese contraste.

LIJ-Ibero: En algunas conferencias has mencionado que en el libro álbum la imagen debe comunicar. En este sentido, ¿durante el momento creativo piensas en el lector? ¿Ese lector es infantil o rebasa las convenciones hacia un público adulto?

JP: Sí pienso en el lector, pero no en si le va a gustar. Busco que haya ese mínimo comprensible con el cual debo de conectar, pero realmente mis ideas van más a lo que quiero explorar. Siempre debe haber una conexión, pero también se debe encontrar el punto medio para no empobrecer la producción. Pienso en un lector abstracto.

De niño, cuando las cosas me gustaban siempre había algo que me daba inquietud. Es un sentimiento muy válido. No hay que darle todo al lector. Aunque sea para niños, pueden quedar cosas misteriosas o incomprensibles mientras haya algo que nos haga regresar a ese libro y, conforme pase el tiempo, vayamos encontrando nuevas dimensiones. Esos son los libros que no se agotan; libros que puede leer un niño para encontrar algo y puede leer un adulto para encontrar otra cosa.

LIJ-Ibero: Uno de los objetivos del Premio de la Feria de Bolonia-Fundación SM es impulsar a los jóvenes ilustradores. Como precursor de una generación que abrió paso a la ilustración en México y con tu trabajo como docente de las nuevas generaciones, ¿consideras que existe un cambio en cuanto al papel del ilustrador entre estas tres brechas generacionales?

JP: En México una de las diferencias más importantes entre las nuevas generaciones de ilustraciones y las anteriores es el asumirse como autores; no sólo por una cosa de dignidad, eso ya es lo de menos, sino como una responsabilidad. No con la intención de sólo producir cosas bonitas o de acompañar textos de forma armoniosa y agradable sino asumir tu propia voz y sentido de interpretación. Cuando yo estudié el diplomado de ilustración lo vi menos que ahora con mis alumnos. Ahora, los alumnos tienen otra actitud y muchos más referentes que yo y, por lo tanto, tal vez muchos más que los que tuvieron los anteriores a mí. Además, tienen una idea de la ilustración más amplia. Por ejemplo, cuando yo estaba en el diplomado todos hacíamos ilustración infantil. Con mis alumnos, quizás, el 30% hace cosas infantiles; el resto hace otras cosas.

LIJ-Ibero: Mencionas que estos cambios entre generaciones rumbo a la profesionalización de la ilustración se deben asumir con humildad. Quizás, otro cambio con la generación anterior, justo por lo difícil que fue abrirse espacio en busca de reconocimiento, es considerar a la ilustración como un trabajo más profesional y no tanto como autoridad, a veces un poco inaccesible o como celebridad.

JP: Es importante encontrar otro punto medio. Por un lado, sí asumirse como autor, lo cual implica que se respete y se reconozca el trabajo del ilustrador y, al mismo tiempo, no perder el piso de que es un oficio; una profesión. Considerar a la ilustración como un trabajo en donde, como artista, no te estás sólo exponiendo tú, sino que estás resolviendo un problema con un equipo detrás.

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LIJ-Ibero: Entonces, ¿cómo es el trabajo en equipo entre escritor, ilustrador, el editor y, quizás con el traductor?

JP: Con los escritores he tenido poca relación, lo cual está bien hasta cierto punto, para garantizar que ambas partes del libro conserven su personalidad y enriquezcan a la obra. Así, el lector tiene dos miradas. También he tenido buenas experiencias al conocer algunos autores, en especial con Irene Vasco. En lograr está conexión está la responsabilidad del editor para coordinar y equilibrar el trabajo. El trabajo con un editor es muy rico, mientras no se exceda y le pida al ilustrador lo que el ilustrador no hace. El editor debe tener la sensibilidad para entender qué ilustrador funciona con qué texto y asumir su trabajo de director de orquesta. Según yo, el trabajo del editor es otro trabajo creativo que muchas veces los editores no asumen.

Con los traductores no tengo casi experiencia. Aunque recuerdo una experiencia muy interesante cuando hicieron la traducción al alemán del libro El ladrón del fuego. El texto les era totalmente ajeno. Fue divertido responder a sus dudas porque teníamos que reelaborar muchas cosas que nosotros habíamos asumido. Por ejemplo, en un parte de la historia que se asocia con el sacrificio, los traductores nos preguntaban sobre el tipo de sacrificio; si significaba sacrificio por el esfuerzo. Fue interesante explicarles que nos referíamos a sacrificio de muerte porque el tlacuache para renacer debe morir; muerte definitiva aunque después surja otra cosa. Esto culturalmente era muy complicado de entender. Sin embargo, para nosotros, a pesar de no ser unos sabios del mundo mesoamericano, no estamos tan lejanos.

LIJ-Ibero: Por último, ¿ahora en qué te gustaría experimentar?

JP: Me gustó la experiencia de este libro álbum como único autor y quisiera tener más oportunidades de ese tipo. También, recientemente, empecé a dar clases junto con otros ilustradores amigos. Ha sido muy enriquecedor, conmovedor y divertido. Espero seguir por ahí. Además, como algo paralelo, me gustaría producir obra no tan ‘ilustradora’ para compensar mi falta de formación plástica.

*Agradecemos nuevamente al Colegio Madrid por todas las atenciones prestadas para la realización de esta entrevista.

***

Cutzi L. M. Quezada estudió Letras Iberoamericanas (UCSJ), el Máster en Didáctica de una Lengua Extranjera y la Maestría en Literatura Comparada (ambas en la Università Ca’Foscari di Venezia). Actualmente, en la UIA realiza una investigación de doctorado sobre el libro álbum, coordina el Blog ReLIJ-Ibero y el Diplomado en LIJ. Además, es mediadora de la sala de lectura Rayuela de Letras (PNSL, Secretaria de Cultura) y escribe en rayueladeletrasblog.wordpress.com sobre fomento a la lectura.

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